Lunes: la ansiedad me mata y decido a ponerle un mensaje.
Lunes: Han pasado tres horas desde que le escribí el mensaje y el télefono continúa inerte.
Lunes: siempre apago el celular cuando me dispongo a dormir, pero hoy no.
Martes: aún no ha contestado el mensaje.
Martes: recibo una llamada sorpresa de alguien que no esperaba invitándome a almorzar.
Martes: el almuerzo estuvo tremendo.
Martes: aún no ha contestado el mensaje. Desearía poder recuperarlo y hacer como si no lo hubiera enviado nunca.
Martes: se despide de mí con un beso en la boca.
Martes: es de noche y nos reunimos a celebrar, siento que me abrazan.
Martes: por qué no contesta mi mensaje?, estará enfadado?, no le intereso?.
Martes: el abrazo es más fuerte y los demás sospechan.
Miercoles: nada nuevo.
Miércoles: desearía que me llamara de nuevo a almorzar, yo invito.
Miércoles: veo cómo le escribe a todo mundo pero a mí no.
Miércoles: aparece un suicida en escena, me colma la paciencia, quiere volver la vida después de autoinfringirse la muerte.
Miércoles: mejenga de media semana!, reaparece un fantasma dicembrino, otra situación me produce una carcajada, alguien me espera saliendo del partido, ya empatamos.
Miércoles: noche donde el dolor de cabeza de los últimos días cede un poco. No tengo tiempo ni ganas de pensar en el mensaje del lunes.
Jueves: no entiendo lo que pasa, me muevo con cautela, mucho trabajo.
Jueves: no quiero saber nada de nadie. Que los muertos descansen en paz!.
Jueves: la cabeza me estalla.
Jueves: simplemente no lo creo... debe haber algo oculto en todo esto... la curiosidad mató al gato, pero necesito llegar al fondo de todo esto.
Jueves: por favor que sea viernes!.
Jueves: salida con amigos, recibo un abrazo torniquete.
Viernes: el doc me dice que tan mal estoy, lo de la cabeza sólo me lo confirma, lo del corazón lo descubro yo sola.
Viernes: me río del anonimato, es divertido. Saber lo que otros no.
Viernes: hoy todos me abandonan, no hay mensajes, recordatorios, ni saludos.
Viernes: salidas de chicas, inevitable clasificar y calificar a nuestros compañeros de trabajo.
Viernes: zarpe fallido, prohibido pensar en todos y cimentar escenarios imaginarios.
Sabado y Domingo: esperando cumplir pendientes y resolver enigmas. El futuro me parece deliciosamente incierto.
Qué es una MAN KILLER?
Una Man Killer es una mujer dinámica, enérgica, inteligente y decidida. Es la perfecta compañera para lograr las metas en común y tener libertad para lograr las personales.
Una Man Killer nunca será sumisa ni torpe al hablar, su voz es fuerte y decidida, sabe lo que quiere, lo que le beneficia y sabe cuando dejar atrás lo que no la ayuda a ser mejor.
Como todos una Man Killer tiene sus días malos, pero de ella misma depende de que solo sea eso, un día...
viernes, 22 de enero de 2010
"Let me please introduce myself, I'm man of wealth and taste" - Rolling Stones
La mayoría de nosotros no escogemos nuestro sexo al nacer, eso es lo que tengo entendido, o por lo menos en mi época así era.
Nací mujer y moriré siendo una. Nací hombre y moriré siendo uno. Nací atrapado en un cuerpo que no concuerda con lo que verdaderamente siento que soy y moriré siendo físicamente lo que no soy. Todo es válido.
Pero si nos enfocamos en el sentir al nivel más macro podemos afirmar que la mayoría de nosotros aceptamos nuestro sexo de la mejor manera posible, tanto así que llegamos a defenderlo ante cualquier cuestionamiento al que se vea expuesto. Y es que resulta sumamente difícil que un hombre no se sienta orgulloso de su pelo en pecho, de su voz cavernosa y de "ser macho" (independientemente de lo que signifique para cada hombre serlo), al igual que una mujer que no se sienta orgullosa de las curvas con las que la dotó la naturaleza, de su peculiar sensibilidad y de su capacidad multitasking, entre otras cosas.
En otras palabras, los hombres aman ser hombres y las mujeres amamos ser mujeres. Afirmamos nunca envidiar la naturaleza del sexo opuesto ni siquiera por simple curiosidad, aunque muy en el fondo y algunas veces de manera inconsciente nos hemos preguntado que sería “ser yo pero al revés”.
Pues bueno, he decidido, por primera vez en mi vida sacarme la camiseta de mi equipo y ponerme la del equipo del frente, dejar el maquillaje en el tocador y aceptar que existen detalles que la vida masculina encierra (claro está que mi punto de vista aparte de imitado está sesgado por el hecho de ser mujer) que me pueden resultar atractivos y en definitiva podrían hacerme valorar en otra vida elegir ser hombre.
Existen unas cuantas razones poderosamente importantes que deben ser nombradas y que definitivamente son las de mayor peso en el momento de valorar mi próximo sexo en una eventual reencarnación:
Orinar de pie: imagínate frente a la pared de la casa de la vecina más entrometida del barrio, aquella que siempre se abalanza encima de tus novios o pretendientes, la que pone reggaetón a las 7am de la mañana un sábado. Ahora imagina como, después de cerciorarte de que no hay testigos que den fé de tus acciones, dejas fluir tus aguas mansas a lo largo de la hermosa pared, recién pintada el fin de semana pasado, claro no eres una completa perra insensible y tienes el cuidado de no arruinar las margaritas y santalucías, que de hecho no tienen por que pagar tu venganza.
La vida de la mujer se vería enormemente simplificada si pudiéramos contar con un miembro como el masculino para poder miccionar, donde sea, cuando sea y con quien sea. Dios abriría el buzón de sugerencias un día en la mañana, ese que tiene a nuestra disposición, y hallaría una nota que diría: “Querido Dios, por favor para el próximo modelo evolutivo que tengas contemplado para nosotras te pedimos (oh Dios!) que nos agregues un “gusanito” que nos permita hacer del “uno” de pie, pero, como ya nos hemos acostumbrado a nuestro precioso diseño y un miembro adicional repercutiría en una cuantiosa inversión en ropa especial para nuestro nuevo "body", te pedimos (oh Dios) que éste sea removible y compacto para llevarlo en el bolso o que éste aparezca y desaparezca cuando demos dos palmadas o por último, y tomando en cuenta la tendencia tecnología de la cual somos fanáticas, nos pongas uno “virtual”. De antemano agradecemos la atención a nuestras súplicas”.
Pelos, déjalos ser!: Déjalos ser, que crezcan y se multipliquen, que salgan de sus escondites y se muestren al mundo!, no importa si provienen de las axilas, las piernas, los brazos, la cabeza, las orejas, la nariz y demás recodos, que sean libres de contorsionarse con la brisa y de, si lo desean, cubrir nuestros cuerpos hasta convertirnos en algo así como una nueva generación de Ewoks.
En este mundo donde la desigualdad ha prevalecido a través de la historia, principalmente en el ámbito social, las cremas depilatorias, bandas de cera fría y caliente, pinzas y demás artefactos anti-vellos de naturaleza demoníaca han sido creados y destinados a torturar durante siglos a millones de mujeres que no pueden ni deben dejar un pelo vivo que vague más allá de las líneas fronterizas corporales delimitadas imaginaria y socialmente por el mismo hombre.
Por qué es practicamente ilegal dejar crecer a su antojo aquello que por naturaleza nos fue dado?. Es que acaso ese pelito que estamos devastando constantemente no cumple la función de brindarnos más calor en el duro invierno?. Es acaso que este tímido pelito no es parte de nuestro atractivo primitivo? o es que entonces los hombres de las cavernas no las preferían velludas?.
Menstruación que es eso?: eres un hombre y decides ir a comprar algunas cosas básicas al supermercado: crema de afeitar, un par de birras, una bolsa de Munchies y un paquete de cigarros. Tardas en poner un pie a la intemperie para que tu madre te olfatee y se aproveche “del flete” y te pida que le compres unas toallas sanitarias. Llegas al super y lo primero que haces es ir por lo que tu mamá te pidió, sobretodo por que sabes que si lo olvidas es probable que te restrinja la ración de alimentos del día de hoy solo por el hecho de ser un perfecto inútil.
Como obviamente no sabes donde demonios están las toallas sanitarias buscas a la chiquilla más guapa de las que están en los pasillos espantándose las moscas sin hacer nada y que se depilan las cejas como si les estorbaran, prácticamente borrándolas del mapa facial; ella muy amablemente te lleva al pasillo indicado, ignorándote por completo.
Una vez que dejas de verle el trasero a la chica que se aleja te das cuenta de que tienes frente a ti dos monumentales góndolas atiborradas de toallas femeninas, que al principio y a simple vista parecen ser iguales, pero si las observas fijamente por unos instantes puedes notar como cada una tiene su sex appeal. Toallas diarias, nocturnas, con alas, sin alas, con soportes laterales, con aloe, con manzanilla, ultra delgada, para usar con hilo, para usar con tanga, la de mayor absorción, las que tienen estampado, las que tienen canalitos que retienen lo que tienen que retener, las que son para teenagers, las que son para “jóvenes adultas exitosas y que tienen graves problemas anímicos durante el periodo”, las re-caras, las re-baratas, las que vienen en paquetes individuales, las que se deshacen con cualquier cosa, las que se desacomodan con solo tirarse un estornudo, y la lista continua.
Te bloqueas al nivel de que ni siquiera te da el maní para recordar como es el envoltorio de las toallas que tu mamá guarda en el baño y que has visto mil y una vez, pero nada, estás bloqueado.
Decides comprar de las mismas que lleva una señora que acaba de pasar frente a ti y eso es todo.
Sabes que al final nunca lograrás comprar las indicadas.
No obstante el punto a rescatar es que el suplicio como hombre termina donde empieza el de la mujer, que es la que debe hacer uso del producto.
No hay mujer en este mundo que no haya tenido que usar a una de sus amigas o inclusive pareja para que le mire el trasero mientras se aleja caminando lentamente solo para confirmar que no hay problemas de derrame en la retaguardia.
Si a esto le sumamos el hecho de que muchas sufren de dolores menstruales brutales y cambios de temperamento aun más canijos, resulta fácil afirmar que las mujeres en periodo menstrual no se aguantan ni ellas solas.
Sostenes a la pira ardiente!: Quien de nosotras no se ha cercenado un pecho con una varilla traidora que se sale de su ubicación habitual dentro del sostén y ha tenido que aguantársela por horas por que se encuentra en un lugar publico sin derecho ni siquiera a rascarse una nalga?.
Encajes que producen alergia, tirantes que se encarnan a los hombros, broches que punzan en la espalda y a muchas otras torturas e incomodidades se expone cualquier mujer que use este yugo medieval. Podría así como lo hice con los pelos suplicar la liberación de nuestras redondeces, pero lamentablemente no es así de fácil: la mayoría de nosotras requerimos de este instrumento para hacer frente a la cruda realidad de que todo tiende a la baja conforme pasa el tiempo; así que lo mejor que podemos hacer es buscar aquellos que nos permitan estar cómodas y que nos hagan sentir a nivel muy personal como una muñecota de Victoria’s Secret de vez en cuando.
Claro, no todas las mujeres ven al sostén como un enemigo público, por el contrario cumple un papel de aliado modelador y levantador de los caídos.
Tacones, no salgas de casa sin ellos: Los tacones son un hermoso suplicio que muchas mujeres adoptamos. Estilizan las piernas, crean la ilusión de que son más largas y moldeadas, le quitan lo ordinario a cualquier prenda de vestir que lleves puesta y dan un toque de sofisticación, audacia y seguridad a la mujer. Si, todo eso puede producir un par de tacones, pero también puede producir calambres, dolor de pies, juanetes, dedos deformados, uñas encarnadas, pies cansados y una cantidad ilimitada de tropezones bien sabrosos.
Los hombres por su parte no se complican la vida y utilizan un calzado que les permita sentirse cómodos todo el tiempo sin pensar en tener que sacrificarse largas horas recargando el peso corporal en un par de tacones. Avanzará la ciencia y la tecnología tanto como para lograr fabricar zapatos de tacón con sabor a calzado deportivo?.
Esto es sólo el comienzo de una lista de ventajas que podría a punta de mucho análisis extenderse considerablemente y que podrían afianzar más el hecho de pensar que la vida siendo un hombre puede ser atractiva y desafiante, por supuesto no dejo de lado que igual existen razones poderosas por las que amo ser mujer y volvería a pedir serlo en mis otras vidas, y entre ellas están poder amarlos a ustedes, mis adorables caballeros.
Tendré entonces que abandonar la idea de dejarme crecer el bigote, usar tennis todo el día, salir sin sostén u orinar de pie y volver a mi femenina realidad, maximizando las ventajas de mi sexo y maquillando mis limitaciones.
Esta entrada se la dedico a la mujeres que han sabido dejar salir su lado masculino y evolucionar y a los hombres que se hacen rodear por ese tipo de mujeres, eso demuestra su abrumadora inteligencia y buen gusto :)
martes, 5 de enero de 2010
Soy ________ y soy adicta a los besos
Cuando todavía éramos unos niños adictivamente tiernos e ingenuos solíamos ver películas donde la mayoría de las veces se daba la ocasión de admirar en todo su esplendor un beso, específicamente teníamos la oportunidad de contemplar un simple y común beso en la boca, un beso que en la mayoría de nosotros causaba repugnancia, espasmos y ganas de volver a ver hacia otro lado; inclusive algunos de nosotros fuimos capaces de jurar frente al televisor nunca hacer semejante intercambio de babas con alguien, sobretodo cuando horrorizados veíamos como cuando al culminar el beso en cuestión un transparente pero brillante hilo de saliva se hacía visible y podíamos apreciar como este se mecía de un lado al otro mientras permanecía conectado a los labios de los besadores.
El trauma de los besos a esa edad era aveces mermado por lo familiarizado que estuviera el infante con esta muestra de afecto, ya que continuamente ve a su madre besarse con su padre, o su hermana mayor con su novio, o a sus abuelos y así otros ejemplos como éstos, pero el beso al que me refiero es aquel que para esa época nos podría resultar demasiado exagerado e intrusivo, ya que veíamos como practicamente la pareja se escarbaba los dientes o en cuestión de segundos la cabeza de la apasionada damisela practicamente desaparecía entre la carne de los labios del ardiente besador.
Ahora, pues el tiempo pasa y los gustos cambian. Aquello que en la niñez resultaba desagradable ahora nos puede dejar sin respirar y pestañear, mientras sin chistar observamos el hermoso beso desencadenándose y rasgamos los almohadones de la sala de TV. Huy quien fuera ella, o quien fuera él!.
No podemos dejar pasar por alto el valor del beso y su relevancia en nuestra vida afectiva. Hay muchos tipos de besos y besadores, pero me encantaría centrarme en uno solo de ellos: el beso de un hombre, el beso de un enamorado, del pololo, del peor es nada, del patas vueltas, del encantador, del novio, del esposo, de la pareja, del ligue, en fin, el beso que nosotras recordamos con alguno de los galanes anteriomente mencionados.
Recuerdo mi primer beso, fue espantoso, traumático, extraño, un instante que no vale la pena guardar para la posterioridad. El segundo beso (es decir, a otro hombre), lo di el mismo día unos 20 minutos después. También un desastre. Estos dos besos no tenían sabor, ni color, ni aroma, ni vida; son como una especie de ósculos fantasma, sabes que se dieron pero casi podrias obviarlos del todo.
Antes de continuar debo confesar que me declaro adicta a los besos, me encantan, y aunque, también lo confieso, es reducido mi conocimiento práctico del tema, esto no me excluye de la posibilidad de diferenciar aquellos besos que através dela vida han marcado, desatado o generado una reacción explosiva, excitante, llena de vida y aquellos que han generado solo sensaciones poco agradables y hasta repugnantes:
Una vez conocí a un beso que era un excelente estudiante, era un beso observador que lograba aprender y retener aquello que sabía le era satisfactorio a la besada. Tengo un poster de ese beso al pie de la cama, su capacidad proactiva es su mejor arma.
Una vez estuve frente a un beso muy esperado, un beso deseado de manera incontrolable, que cuando se consumó provocó una corriente eléctrica en todo el cuerpo nunca antes experimentada. Desde ese entonces esa "reacción" que antes no existía se puede dar ante otro beso, todo depende de su intensidad.
Otra ocasión conocí un beso que nunca fue dado, era un poco escurridizo, pero sobretodo retraído, nunca se dio cuenta de que alguien lo andaba buscando. Aún de vez en cuando lo veo, y aunque ya no es tan buscado como antes aún mantiene cierta misticismo cautivador.
Lamentablemente tuve la desgracia de encontrarme con un beso inquisidor, dictador, que tomaba a la fuerza lo que quería. Ese beso trataba de hacerse querer pero nunca lo logró. De esos son los que menos se quiere topar uno en la calle.
He conocido algunos besos dentistas, que realizan una revisión exhaustiva aunque quedes exhausta. No saben cuando termina la consulta y apesar de que llenes a la salida el buzón de quejas con la esperanza de que el servicio mejore, parece que nos les interesa. Mi recomendación, cambiar de especialista bucal.
Una vez me tocó lidiar con un beso que tenía problemas nerviosos y de flujo salival. Ese beso entonces era una especie de babosa con Parkinson que dejaba una estela de saliva por donde pasaba. Desagradable.
He tenido el gusto también de compartir con besos que son una ternura, y que aunque no son capaces de levantar el líbido de nadie, son un deleite por su dulzura. Esos son bienvenidos siempre y en las cantidades que sean.
Los besos carnívoros tambíen son famosos. Son aquellos besos que aman la carne y les encanta morder labios, orejas, mentones y otras localidades corporales. Aleluya por ellos.
Hay besos cantores. Si señores, aunque ustedes no lo crean. Yo me topé con uno hace unos años. Resulta que este beso cuando estaba feliz comenzaba a taradear. Muy divertido.
Tambien he escuchado acerca de los besos sofocadores. Esos besos no saben respirar, entonces asfixian a su pareja hasta que la pobre tiene que desertar haciendose de alguna estrategia, todo por salvar su vida.
Otro tipo de beso es el engañoso. Es fácil odiarlo o adorarlo. Es el que normalmente esboza una sonrisa justo cuando está rozando los labios de otra persona, y esta persona no sabe si esta sonrisa es por que está disfrutando del momento o por que se acaba de acordar de un chiste.
Muchas hemos topado con el beso inexperto, el que sólo creemos encontrar en la boca de un teenager. Pues no, estos besos están en todos lados y parecen algo así como una pieza
de rompecabezas que no encaja en ningun lado; aveces sinceramente no sabes como entrarle.
Están también los besos pecaminosos o prohibidos, aquellos de los cuales talvez no recuerdes mucho la forma pero si el fondo, eso que los hace únicos. Consejo, no hacerse adicta a ellos, búscate otro vicio.
Hay un primo hermano del beso dentista que se llama el beso Alien, es aquel armado de tremenda lengua capaz de atravesar el craneo de la persona que está siendo besada, la cual muere de asfixia, o de asco.
Esos son algunos de los simpáticos y no tan simpáticos besos que hay rodando por la vida, sé que hay muchos más, muchos de ellos tal vez no he tenido el placer de conocerlos o los he dejado por fuera por falta de memoria.
Es importante aclarar que tanto hombres como mujeres están expuestos a ser abordados por estos besos y que en el momento de la verdad lo que impera es el gusto de cada quién, ya que talvez para los que a mí parecer resultan besos desastrozos y extremadamente sosos, para alguien más son el extasis en el momento del encuentro boca a boca.
Conoces algún otro beso que no he mencionado?
Estoy deseosa por saberlo!
Dedicado a mi querida Monse, que cómo yo sabe lo que vale un beso.
Dedicado a mi querida Monse, que cómo yo sabe lo que vale un beso.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Simplemente no te quiere
Sinceramente nunca vi la película que se entitula Simplemente no te quiere, tampoco busqué información referente a dicha película con el objetivo de no sesgar lo que pienso de esta frase.
Hoy precisamente mientras tomaba junto a dos amigos una coca dieta, uno de ellos, dando respuesta a una de mis comunes interrogantes y quejas acerca de la naturaleza romántica masculina, me declamó esta frase: Simplemente no te quiere.
Obviamente la frase, cual cólico, ha estado viajando en mi organismo desde que fue exhalada y no ha dejado de provocarme cierto malestar.
Es ruda, claro, es directa, por supuesto!, es definitiva, indudablemente!; es una frase corta-alas, mata-sueños, pisa-ilusiones, es una frase bestial.
Si te pones a analizarla, esta frase es una amenaza latente, que si no se maneja con cuidado y que si se detona a diestra y siniestra puede acabar con miles y miles de mujeres emocionalmente inestables, puede extinguir de manera abrupta los amores platónicos y puede acabar por completo con los sueños mojados de millones de mujeres soñadoras e ilusionadas. Estaríamos presenciando, y admito "cierto" matiz de dramatismo, el holocausto de la ceguera romántica femenina; y es que definitivamente hay que estar ciega para no entender cuando un hombre Simplemente no te quiere; pero que sería de nosotras si no fueramos capaces de ver potencial en las causas pérdidas?, probablemente la gran mayoría seríamos mujeres solteras.Simplemente no te quiere es algo así como una patada directa a las costillas, como un trago de "gotas amargas", como un batazo en la nariz, como un pelón en la rodilla.
Simplemente no te quiere es la forma más inhumana de notificarle a una mujer enamorada lo que todo el mundo sabe menos ella (que no la quieren), es la decepción hecha frase, es la forma más descorazonada de darle fin a un cúmulo de esfuerzos realizados por la desdichada para hacerse notar y para agradarle al susodicho.
En mi caso particular la frase me hizo sentir como cuando te cierran la puerta del carro justo en el dedo. Me dejó sin argumentos para defender mi punto de vista ante la usual inconsistencia del actuar del sexo masculino en el proceso de conquista. La frase me hizo sentir chiquitita, insignificante, casi en ese momento podría haberme encerrado en mi monedero y esperar a que pasara la vida.
Sin embargo puedo asegurarles que dicha frase, en esta situación en particular no va a producir repercusiones más allá de las sentidas en el justo momento; claro está, no puedo garantizarles que suceda lo mismo si se invoca la frase en otro contexto.
Simplemente no te quiere debería ser una frase destinada a ser pronunciada ante situaciones de extrema y enfermiza obsesión, donde la situación adopte un matiz estilo Atracción Fatal, y lo que se busque es hacer entrar en razón a la obsesiva fémina con un arma verbal.
Simplemente no te quiere, manéjese con cuidado.
martes, 29 de diciembre de 2009
NO a los tiempos muertos
Son tan tentadores los momentos de total sedentarismo, ya sea forzado o premeditado para ponerse a pensar!.
Es tan basto, impecable y neutro el lienzo del ocio, del descanso mal administrado, del no hacer nada, que es inevitable pasar a su lado y no rayarlo un poco.
Es inevitable no propinarle una cachetada a la pereza, meterle la mano por debajo de la enagua a la neutralidad para hacerla saltar estrepitosamente. No hay nada de mágico, de interesante y provechoso en no hacer nada. El no hacer nada es literalmente eso, es algo así como un espacio en blanco en un carrucho de cinta, es el guindo que nos espera en un puente a medio terminar, es cero actividad, del tipo que sea.
Tal vez por ciertos lapsos nos sintamos a gusto y dejemos resbalar por en medio de nuestros dedos, labios y pechos litros y litros de tiempo, sin preocuparnos ni siquiera por el derramamiento producido; pero luego de un tiempo nos damos cuenta que ese tiempo se ha evaporado y que ahora lo necesitamos, que no era tiempo de sobra, solo mal empleado por nosotros.
Los que en este momento estén pensando que realmente me equivoco y que si se puede pensar en este "tiempo muerto" como algo provechoso me aterran. El tomarnos un tiempo para descansar no debe ser sinónimo de convertinos en un ente vegetal, ni compararlo con un periodo de invernación, debe ser definido como un espacio para nosotros mismos, para los que amamos si así lo queremos y para pensar, reflexionar.
Esto que he denominado "tiempo muerto" no es más que un placebo ante nuestra necesidad de desconectarnos del mundo, luego de un terrible año en el trabajo, o un decepcionante periodo de romances infructuosos, o de "vacas flacas", o cualquier otro asunto que nos consuma valiosas neuronas en círculos viciosos donde nos martirizamos a nosotros mismos sin plantearnos soluciones. Al final, este placebo se convierte en la enfermedad en sí, ya que ese tiempo no fue invertido en modificar aquello que me está pellizcando la nalga o en la búsqueda de otras "pasiones" que me permitan reducir la amargura que me producen mis propias frustraciones.
Normalmente cuando contamos con algún tiempo para nosotros mismos no somos capaces de dedicárnoslo de manera que sea un tiempo de calidad y productivo.
Cuántos de nosotros hemos parido brillantes ideas que nunca ejecutamos en nuestros periodos de ocio?
Cúantos hemos realmente dedicado nuestro tiempo de descanso para pensar en cómo tomar una nueva postura ante la vida, en cómo mejorar alguno de los procesos implícitos en las actividades que realizamos a diario, en cómo dar unas pinceladas de reingeniería a nuestras vidas?.
Creo que todos lo hemos hecho, muchos ni siquieran se han dado cuenta de que lo hacen, pero el mayor problema está en que la mayoría de nosotros nunca ejecutamos las acciones que mentalmente definimos como detonadores del cambio; aveces nos convertimos en nuestros propios saboteadores en la busqueda del mejoramiento continuo.
Obliguémosnos a aprovechar los tiempos de ocio y llevémoslos a un nuevo plano, convirtámoslos en tiempo vivos, llenos de grandes ideas, de grandes cambios, desechemos las ideas anticuadas, cuadradas y cambiémoslas por unas más frescas e innovadoras.
No desperdiciemos el potencial que hay en cada uno de nosotros, refresquemos nuestra fachada intelectual, nuestra presentación espiritual, adoptemos una nueva costumbre, eliminemos un vicio, lo único que se debe de hacer para iniciar un cambio es plasmarlo a nivel del pensamiento y luego extrapolarlo a nuestra realidad.
Debemos sentir la necesidad de análisis en momentos de la vida que nosotros mismos definamos, para poder evaluar si realmente estamos avanzando hacia el logro de nuestras metas o si en algún momento nos hemos desviado; es aquí donde podemos aprovechar los ratos de ocio que nos facilitan un espacio para la reflexión, para la autoevaluación.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Sin título
Madre se sentó cuidadosamente en la mecedora que esta junto a la ventana de su habitación para no arrollarse las medias. Necesitaba tiempo a solas para meditar acerca de un tema que la tenia un tanto preocupada.
Ella sabia que lo mejor que podía darle a su pequeño retoño, que no cumplía ni tres días de vida en este mundo, era un hermoso nombre. Ese nombre, pensaba madre, tenía que ser una especie de escudo para la niña, ante las eventuales crueldades del mundo. No era justo pensar o concluir que la niña merecía un nombre extraño o soez que le hiciera juego con su realidad física.
No, la niña merecía un nombre acaramelado, aterciopelado, un nombre casi angelical.
Madre se había pasado varias horas en el hospital y otras ya en su casa creando una sustanciosa lista de nombres para su hija. No estaban listados en un orden específico, ella los anotó tal y como venían a su mente o tal y como la gente se los dictaba.
La lista era de aproximadamente 400 nombres, 413 para ser exactos, ni uno más, ni uno menos.
Nadie mas que ella veía la lista, escoger el nombre era una labor titánica delegada solo a madre, padre era un cero a la izquierda en estos casos, y de aquí en delante de hecho lo siguió siendo en cualquier tema referente a la niña.
Madre se exasperaba cada vez que alguien le preguntaba por el nombre de su pequeña, el signo físico mas visible de su incomodidad ante tal pregunta era el color rojizo que en sus mejillas se impregnaba. Cuando alguien osaba preguntar por el nombre que ella aún no había podido encontrar, bajaba la mirada y sentía como dos calderos ardían dentro de sus mejillas. Ella en esos momentos deseaba arrancar las cabezas, tirar de los bigotes o revolver las cabelleras de todos los inoportunos, pero solo se limitaba a no parecer grosera y después de una nerviosa reverencia alejarse casi a trote.
Nadie entendía la actitud de madre ante la pregunta, ni tampoco entendían por que no dejaba que alguien aparte de su familia pudiera ver a la niña. Siempre la veían pasar con la niña en brazos hacia el templo para participar de la primera misa de los domingos, la que el párroco celebraba para todos aquellos que dormían durante el día y trabajaban en la noche o para los que los remordimientos de conciencia los atormentaba a tal punto de no dejarlos dormir.
Cualquiera podría pensar que madre ocultaba a su hija por vergüenza, pero no era así. Madre amaba a su hija y sentía unas enormes ganas de mostrarle el mundo, que disfrutara de él, pero sabía que debía dotarla de un nombre fuerte, bello y melodioso que la ayudara a llevar su inminente y profético calvario. De todos modos hasta este punto madre no podía darle mayor regalo a su hija que un nombre que la llenara de alegría y calma.
La lista de nombres, escrita en una hoja de papel, tras varios meses de doblarse y desdoblarse se estaba partiendo en dos. Las puntas estaban abolladas y las palabras poco a poco se hacían menos legibles.
Un día madre horrorizada se dio cuenta de que los nombres 127, 128, 129 y 130 ya no se podían leer. Esa noche lloró desconsolada pensando que tal vez el nombre que ella necesitaba se había esfumado entre las arrugas del viejo papel. Padre al no saber que hacer con la angustia de su mujer decidió dormir en el sofá del cuarto de descanso.
La catarsis que madre experimentó al ahogarse en lágrimas y llanto desmedido durante toda la noche le permitió despertar con un brillo peculiar y una paz abrumadora, venía a bien aplicar aquel dicho que dice que después de la tormenta llega la calma.
Madre se levantó de un salto de la cama y la hizo, luego entró rápidamente a la ducha y terminó su proceso purificador enjuagándose las telarañas, luego buscó el vestido amarillo que padre le regaló y que no se ponía desde hacia varios meses debido a su gran barriga de embarazo. Padre y madre no sabían que el día en que madre utilizó por ultima vez ese vestido engendraron a la niña que aún dormía apaciblemente en el cuarto de al lado. Podríamos concluir que algo llamado el sentido femenino pudo haber mediado en la decisión de madre de ponerse ese vestido.
Padre veía pasar a madre de un lado al otro y casi podía jurar que una que otra vez hizo alguna pirueta.
Madre tomó la lista de nombres, se sentó en la cama, cubrió sus pies con los vuelos del vestido, los cuales acomodó de tal manera que parecía que de su cintura se desplegaban enormes pétalos amarillos y comenzó a repasar los nombres de su lista, como si los revisara por primera vez.
Dos horas después padre se percató de que la niña aun seguía dormida y que madre no chistaba. Se acercó un poco temeroso a la puerta de su recamara, él sabía que su mujer en los últimos meses luego del parto se había comportado muy extraña y que su estabilidad emocional podría romperse en cualquier momento. Siendo sincero consigo mismo, le aterrorizaba la idea de encontrar a su mujer muerta.
Cuando al fin logró colocarse en el umbral de la puerta y observar hacia el interior de la habitación sintió como cuando de niño de un susto se tragaba un dulce. Madre estaba radiante, angelical, hermosa, la luz que entraba por la ventana se fusionaba con su cabello, era imposible ver donde empezaba la luz o su cabellera, eran uno. Olía a nísperos recién cortados del huerto.
Cuando padre se acercó para verla con mayor detenimiento ella acercó su rostro al de él y de inmediato abrió sus manos, dejando volar cientos de pedacitos de papel que se dispersaron por todo el dormitorio. Padre levantó la mirada y vio con un poco de temor como los diminutos papeles, que íntegros formaban la hoja de la lista de nombres, se depositaban en diferentes lugares, unos inclusive se arruinaban al caer en una fuente de agua que estaba sobre el tocador o en el cenicero que estaba en la mesa de noche del lado de padre.
Padre pensó que de una manera bastante sublime su mujer había enloquecido.
Madre le dijo a padre que ya no ocupaba mas de la lista que 4 meses atrás era lo que la anclaba a la vida, ya tenía el nombre perfecto para su hija, la búsqueda había terminado.
Padre dio un paso atrás haciendo crujir las hojas del diario que cayó de sus manos al entrar a la habitación, sin volver la vista atrás, solo con sus manos ubicó los descansa brazos de la mecedora que está a la par de la ventana y se sentó a la expectativa de lo que su mujer le iba a revelar: el nombre de su hija.
20 minutos transcurrieron antes de que de los labios de madre se desbordara el nombre de su primogénita. Cuando lo escuchó sintió como las cinco letras de su nombre se bordaron una por una en su pecho, 2 centímetros debajo de su tetilla izquierda.
Luego de eso, se quedó frio. La tarea que madre le delegó después fue toda una sorpresa, sin embargo él estaba ansioso por llevarla a cabo. Estaba casi seguro que el nombre de su hija tenía una especie de magia, y si cumplía con la tarea de ir hasta la cuna de su hija y susurrarle su nombre, era probable que lograra erradicar lo que la hacia diferente. Que más prueba de ello podía tener al ver a su mujer radiante como antes, luego de verla casi al punto del suicidio o la reclusión con sólo haber encontrado el nombre perfecto.
Padre caminó con paso firme hasta la habitación de al lado.
Ahí estaba ella. Ante los ojos de él su hija era algo así como un ser mitológico, irreal, ambiguo, pero él tenía el conjuro mágico para que emergiera de ese insignificante capullo una verdadera mariposa. Padre se inclinó y cerró de manera instintiva los ojos al estar casi a punto de rozarle la mejilla, luego entreabrió un poco un ojo solo para buscar su oído.
Padre tomó aire de todos los rincones de su cuerpo y lo exhaló pausadamente, mientras que, enredadas en esa infinita exhalación, se escucharon las letras del nombre de su hija: Sofía.
No sucedió nada, absolutamente nada.
Para la plana y escuálida percepción de padre no sucedió nada, sin embargo, una corriente electrica había atravesado todo el cuerpo de la pequeña en unos pocos segundos; aquel nombre era algo así como un segundo soplo de vida, como un detonante para comenzar a vivir.
Sofía abrió lo ojos, impulsada por el susurro de su padre y llena de regocijo deseaba poder expresar lo que sentía, poder agradecerle a su progenitor el haberle regresado del limbo.
Entonces Sofía quiso cantar, con todas sus fuerzas dejar salir una azucarada nota musical para adornar su alegría. Sofía comenzó a mover frenéticamente sus diminutos brazos y pierna, desorbitó sus ojos y con toda su energía chilló.
Padre, horrorizado ante tal espectáculo se separó abruptamente de la cuna, tropezó con algunos muebles y buscó con sus manos enormes y sudorosas el marco de la ventana, sentía que le faltaba el aire y que una sensación nauseabunda le amargaba la garganta.
Sofía no notó la reacción de su padre, era muy pequeña para hacerlo, solo notó un martillante cosquilleo en sus manitas, algo así como las burbujas que madre agregaba al agua cada vez que le daba un baño. Lo demás era silencio.
Madre no pudo bloquear por mucho tiempo el paso frente a la puerta principal y tuvo que apartarse del camino de padre, quien a galope desapareció en la espesa lejanía. Ella no entendía que le pasaba a su esposo, solo que al ver su rostro prefirió dejarlo ir, parecía como si tuviera varias horas sin respirar.
Cuando madre llegó al final de la escalera podía escuchar a Sofía haciendo tremendo escándalo. La nena reía y balbuceaba como nunca antes lo había hecho, soltaba riquísimas palmadas y golpecitos a todo lo que en la cuna encontraba, luego doblaba el dedo índice de su mano derecha y lo mamaba mientras seguía balbuceando. Pasó una hora más en que madre contempló a la pequeña y decidiera bañarla.
Definitivamente había magia en ese nombre y el olor a nísperos recién cortados del huerto se intensificó de manera misteriosa.
CONTINUARA...
Para la plana y escuálida percepción de padre no sucedió nada, sin embargo, una corriente electrica había atravesado todo el cuerpo de la pequeña en unos pocos segundos; aquel nombre era algo así como un segundo soplo de vida, como un detonante para comenzar a vivir.
Sofía abrió lo ojos, impulsada por el susurro de su padre y llena de regocijo deseaba poder expresar lo que sentía, poder agradecerle a su progenitor el haberle regresado del limbo.
Entonces Sofía quiso cantar, con todas sus fuerzas dejar salir una azucarada nota musical para adornar su alegría. Sofía comenzó a mover frenéticamente sus diminutos brazos y pierna, desorbitó sus ojos y con toda su energía chilló.
Padre, horrorizado ante tal espectáculo se separó abruptamente de la cuna, tropezó con algunos muebles y buscó con sus manos enormes y sudorosas el marco de la ventana, sentía que le faltaba el aire y que una sensación nauseabunda le amargaba la garganta.
Sofía no notó la reacción de su padre, era muy pequeña para hacerlo, solo notó un martillante cosquilleo en sus manitas, algo así como las burbujas que madre agregaba al agua cada vez que le daba un baño. Lo demás era silencio.
Madre no pudo bloquear por mucho tiempo el paso frente a la puerta principal y tuvo que apartarse del camino de padre, quien a galope desapareció en la espesa lejanía. Ella no entendía que le pasaba a su esposo, solo que al ver su rostro prefirió dejarlo ir, parecía como si tuviera varias horas sin respirar.
Cuando madre llegó al final de la escalera podía escuchar a Sofía haciendo tremendo escándalo. La nena reía y balbuceaba como nunca antes lo había hecho, soltaba riquísimas palmadas y golpecitos a todo lo que en la cuna encontraba, luego doblaba el dedo índice de su mano derecha y lo mamaba mientras seguía balbuceando. Pasó una hora más en que madre contempló a la pequeña y decidiera bañarla.
Definitivamente había magia en ese nombre y el olor a nísperos recién cortados del huerto se intensificó de manera misteriosa.
CONTINUARA...
jueves, 17 de diciembre de 2009
Venta de Garage
Muchas gracias por visitar mi venta de garage, espero que adquieran algo de lo que he puesto a la venta.
Pasen adelante!.
Sólo les doy algunas indicaciones que deben seguir durante su estancia aqui:
1. Usted fija el precio a pagar por el artículo.
Ahora si, puede usted empezar a disfrutar de la venta, que se divierta!:
LISTA DE ARTICULOS
6. Dos frascos de sarcasmo verbal con su respectiva boca. Nunca salga sin el suyo.
7. Un juego de beso apasionado con ojos cerrados y corazon palpitante. Este si es una ganga.
10. Un par de chillidos de alegría y un silbido acogedor.
11. Un par de muslos gruesos, ideales para trabajos pesados.
12. Un par de espinillas para recordar la juventud. No incluyen tratamiento.
13. Un paquete de pestañas melancólicas.
15. Una botella de lágrimas desperdiciadas.
16. Un tarro de malas decisiones en conserva.
17. Un juego de 8 frascos de vidrio para exhibir hombres (los hombres de mi vida).
18. Un cólico recién hecho.
19. Un metro de paciencia.
20. Frasco con esencia de amor. A precio de oferta.
21. Un kilo de besos de azúcar.
Espero que hayan comprado algo de lo que ofrezco.
Los espero pronto.
Por favor pasen a la caja a cancelar su compra.
Gracias!.
Pasen adelante!.
Sólo les doy algunas indicaciones que deben seguir durante su estancia aqui:
1. Usted fija el precio a pagar por el artículo.
2. No se aceptan devoluciones.
3. Si lo quiebra lo paga.Ahora si, puede usted empezar a disfrutar de la venta, que se divierta!:
LISTA DE ARTICULOS
1. Par de manos de palma callosa en el nacimiento de los dedos, de gran agilidad y dispuestas a darse cuando se necesite. Un plus de estas manos es la destreza para el dibujo.
3. Un dolor agudo para colocar donde desee. Ideal para aquellos que quieran sentir que están vivos.
4. Una caja con media docena de sonrisas. Algunas estan quebradas pero pueden ser remendadas y se negocia el precio. Mantienen su brillo natural.
5. Una piel erizada por la cercanía de alguien, se vendieron muy bien la venta pasada, solo me queda una.6. Dos frascos de sarcasmo verbal con su respectiva boca. Nunca salga sin el suyo.
7. Un juego de beso apasionado con ojos cerrados y corazon palpitante. Este si es una ganga.
8. Un sobre de hipo aniquilante de medianoche. Ideal para aquellos que requieran pasar despiertos toda la noche.
9. Una nariz fría con su respectivo estornudo. Ya no se venden sin receta médica en la mayoria de lugares.10. Un par de chillidos de alegría y un silbido acogedor.
11. Un par de muslos gruesos, ideales para trabajos pesados.
12. Un par de espinillas para recordar la juventud. No incluyen tratamiento.
13. Un paquete de pestañas melancólicas.
15. Una botella de lágrimas desperdiciadas.
16. Un tarro de malas decisiones en conserva.
17. Un juego de 8 frascos de vidrio para exhibir hombres (los hombres de mi vida).
18. Un cólico recién hecho.
19. Un metro de paciencia.
20. Frasco con esencia de amor. A precio de oferta.
21. Un kilo de besos de azúcar.
Espero que hayan comprado algo de lo que ofrezco.
Los espero pronto.
Por favor pasen a la caja a cancelar su compra.
Gracias!.
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