Qué es una MAN KILLER?

Una Man Killer es una mujer dinámica, enérgica, inteligente y decidida. Es la perfecta compañera para lograr las metas en común y tener libertad para lograr las personales.


Una Man Killer nunca será sumisa ni torpe al hablar, su voz es fuerte y decidida, sabe lo que quiere, lo que le beneficia y sabe cuando dejar atrás lo que no la ayuda a ser mejor.

Como todos una Man Killer tiene sus días malos, pero de ella misma depende de que solo sea eso, un día...


domingo, 24 de abril de 2011

Revolución


Hace un par de meses desperté con un dolor intenso en el centro del pecho.

En el momento me produjo un pánico terrible y al poseer una imaginación particularmente poderosa me vinieron a la cabeza miles de imágenes que pudieran dar respuesta al incisivo dolor, pero ninguna me preparó para lo que realmente acontecía en mí.

Hace ya un par de meses que las cosas cambiaron, no en mi entorno, sino más bien un poco más adentro, las cosas cambiaron desde lo más profundo de mí.

Cada día me daba cuenta de esos cambios, algunos más sutiles que otros pero en definitiva cambios radicales. Un día me di cuenta de que había dejado de tomar café y que éste me producía nauseas. Lo mismo pasó al encender un cigarrillo al día siguiente, prácticamente le vomité encima.

Hace un mes atrás me desperté y me di cuenta de que ya no me bastaban 8 vasos de agua al día, que era necesario beberme un litro de agua por lo menos antes de desayunar.

También noté que me daba un extraño placer el caminar descalza por la casa y que ya no me ocasionaba problemas de alergia el gato callejero que dormitaba en mi jardín.

Hace 15 días me di cuenta que perdí toda tolerancia y paciencia ante los chismes de mis compañeros de trabajo y que tampoco era capaz de soportar las retahílas desechables de los galanes que esporádicamente se atraviesan en mi camino.

Hace 22 días atrás me di cuenta que estaba locamente enamorada del encorbatado que llega solitario a la barra del bar de los viernes y que antes podía jurar que en mi puta vida lo había visto.

Ayer me levanté y al mirarme al espejo noté que tenía el cabello más largo, los ojos más pequeños y la sonrisa más grande.

Hace más o menos un mes me di cuenta de que ya no toleraba los mariscos, ni los lácteos y que me derretía de deseo por una manzana roja.

Hace dos meses me di cuenta de que odio la cocina, de que me gustan las películas de miedo y que tenía ganas de empezar a tener nuevos hobbies. A la mañana siguiente sentí unas ganas enormes de empezar a escribir un libro, me di cuenta que ya me gustaba la poesía y que me moría por una bailada de bossa nova viendo el atardecer en cualquier parte de este universo.

Hoy al levantarme, y después de casi dos meses de no sentir control sobre mí misma, por fin entendí que de qué se trataba todo esto, y es que sin previo aviso mi cuerpo y mi alma han desatado la revolución, la que yo siempre quise y nunca fui capaz de comenzar, por lo que decidieron empezar sin mí y darme la sorpresa mañana tras mañana y hacerme participe de ella en el momento en que me sintiera deseosa de serlo.

La revolución ha iniciado, lo que siempre quise ser o hacer llegará, con o sin mí, depende de mí si me lo quiero perder o lo quiero vivir.

domingo, 3 de abril de 2011

Minutos

Déjame desperdigar los minutos contigo, deja que caigan inertes al suelo, que no nos frene el afán de tratar de impedir su caída.

Colecciona cada una de las palabras que salgan al unísono de nuestras bocas, no mermes su armonía ni pases por alto lo que realmente significan, aprende a interpretar su simpleza, que detrás de cada una de ellas se levanta un complejo ecosistema de emociones.

No soples ni dejes escapar al viento tu aliento, que eso aleja los suspiros, los suspiros que viven en el aire y que al contacto con tu oreja revientan dejando un aroma a secreto.

No preguntes ni armes escenarios en tu mente, todo se da con el tiempo, más rápido o más lento de lo que esperas, no temas a lanzarte al vacío, pierde el control de vez en cuando.

Actúa como si la gente no existiera, como si ningún ojo te señalara, como si ninguna boca pudiera decir algo de tí que no te gustara; vive como si el mundo fuera un lienzo en blanco y tú escoges que pintas en él. El mundo debería estar poblado de gente espontánea.

No me catalogues como una cosa u otra, soy todas y ninguna a la vez, mi piel es de mil colores, mi temperamento cambiante y mi pensamiento variable, nunca seré la misma la mañana siguiente.

Déjame desperdigar los minutos contigo, y si pasa la brisa, los arranca del suelo y los eleva al cielo no te preocupes, a lo mejor alguien necesita de ese tiempo que hemos dejado caer más que nosotros.

lunes, 21 de marzo de 2011

En busca de más errores y más aciertos.

Resulta extenuante aveces tratar de arrinconar esos deseos incontrolables de meterme en problemas, es como si observara el mar en calma y esto me produjera migraña o ganas de salir corriendo a lanzarme a él y crear el caos entre las violentas ondulaciones del agua.

No me es posible concebir la idea de un mundo donde de vez en cuando no me quiebre la cabeza buscando la solución al nuevo problema en que me he metido, no me arriesgo a imaginar siquiera no tener por lo menos una noche de mal dormir al mes; todo por que me resulta sumamente dificil no querer poner las manos desnudas y tensas sobre el carbón hirviendo, o por que no puedo pasar a la orilla del alcantilado sin sentir que algo me llama en sus profundidades; necesito que este dolor constante de cabeza tenga una buena razón de ser.

La vida me ha hecho experta en romper lo irrompible, rayar lo inrayable, tomar lo intomable y mencionar lo inmencionable, y me ha hecho adicta a lo que no conozco, a lo que no he vivido, a lo que no he probado o a lo que no he sentido.

No creo ser la única que se autoasigna calvarios al azar o se mete donde no cabe sólo por no caer en la cotidianidad, la busqueda incesante de nuevas experiencias nos hace estar en un sección adicional de la raza humana, nos hace toparnos de frente con los que apenas vienen de camino y que muy probablemente nunca cambien de rumbo como tú o como yo.

domingo, 6 de marzo de 2011

"Puños arriba"


He cocido una a una las puntadas que dieron forma a unos resistentes guantes que ahora cubren la delicada piel de los frágiles huesos de mis manos.

Los cosí con hilo hecho a base de experiencias, consejos, mentiras, secretos, desconfianzas, inseguridades y el absorbente deseo de mantener el control.

Aprendí con los años a depurar la posición de defensa, una que me cubriera el rostro de forma casi perfecta, dejándome eso sí la oportunidad de mirar fijamente a mi contrincante, por más grande, escurridizo y desafiante que pareciera.

En muchas ocasiones partí mi labio con mi propio guante al enfrentar un golpe, pero aun así estoy segura de haberlo aminorado, ya que de haber sido directo me hubiera tirado al suelo.

Otras ocasiones fui hechizada con encantadores sonidos y arrullada por unas manos que lentamente bajaron mi guardia para luego desgarrarme el pómulo con un golpe seco. También hubo ocasiones en las que yo misma bajé los puños porque me sentí segura y fui agobiada con golpes que me dejaron más que un ojo morado, un corazón roto.

Por eso he aprendido a nunca bajar la guardia, a mantener esos puños arriba, cerca de mi cara, el izquierdo ligeramente más adelante que el derecho listos para dar un golpe frío y contundente.

Gnomo de Jardín


No me interesa tener un jardín con gnomos de yeso, ni tampoco un tendero amplio.

Tampoco me roba el sueño tener la receta del dip perfecto o tener enmarcada una “Sagrada Familia”.

Puedo vivir sin haberme puesto delantal alguno o sin tener un libro de recetas a mano.

No te preocupes si no me invitas a tu boda o a tu té de canastilla, siempre sentiré un cariño enorme por vos y un agradecimiento eterno por haberme facilitado la excusa para no estar presente.

No tengo problema en no tener en mi closet un vestido de fiesta, ni un bolso elegante, tampoco una vajilla para 6 personas y un mantel presentable.

No te sientas incómodo si no me haces la madrina de tus hijos, es entendible que busques a alguien con mayor experiencia.

Gracias por no hacerme tu niñera y pedirme cualquier otro favor más factible.

No me preocupa no tener que tender una cuna, preparar un remedio o pegar dibujos en la nevera, tampoco no saberme las canciones de Discovery Kids o quedarme callada en medio de una conversación de madres, eso me hace sentir anormal y es grandioso.

Quítame la televisión, no la necesito, puedes llevarte mi cama tampoco me hace falta, no necesito un ropero y tampoco me hace falta la secadora de pelo. Sólo déjame el espejo para tener con quien conversar.

No sé qué tan riesgoso puede ser decirte lo que realmente me mataría si llegara a faltarme, tal vez lo mejor sea que me lo guarde, para poder tener el control de aquello que me aniquila con un solo segundo de ausencia.

lunes, 21 de febrero de 2011

Soy un Florentino Ariza...


Soy una especie de reencarnación de Florentino Ariza sentada en una esquina de la cama, con lo pies desnudos y pesados como el plomo, con los brazos colgando a los costados del cuerpo, un poco encorvado. Sentado en la misma cama en la que el amor ha dado giros juguetones y se ha deshojado sin pudor mil y una vez, cama desde la cual ha esbozado sonrisas cómplices y dulces, en la misma cama donde ha jugado con mi cabello, en la misma cama donde fugaz como ha llegado se va.

Soy un Florentino Ariza que ha adormecido entre sus sábanas miles de amores, tan idénticos, que parecen venir todos en una misma caja, todos ellos lejanos, frágiles, finitos; que al final lo que provocan es recordar aquel amor fugaz que ya no está, que me abandonó.

Espero con ansías lo que no es para mí, vivo en la tortura eterna de amar a quien no me corresponde, esperando mucho, por mucho tiempo y recibiendo nada. Nada me pertenece, sólo esta cama que sigue envolviendo pequeñas motitas de amor prefabricado, pequeños destellos de luz artificial como si se trataran de una bocanada de humo para un fumador agonizante.

Desfilan ante mí amores que suplican mi presencia, que me rodean con sus brazos y me adormecen como si se tratara de cantos de sirenas, viven del éxtasis que emana de mis ojos y me consumen en sus vaivenes sin siquiera darme cuenta, hasta que vuelve a mí el vacío y la tristeza de quien recuerda que está a la espera de algo que no llega.

La vida me hace pensar en un minuto eterno, donde todo lo amado se fusiona, pero después sin previo aviso me lo cambia por un segundo efímero que desaparece en un pestañear, sin dejar ni siquiera un rastro de sabor dulce en los labios.

A veces me gustaría tomar esta cama y lanzarme con ella al fondo del mar y ahí dormitar hasta que mi cuerpo se desintegre. Desearía echar esta cama a las brasas ardientes para que se extinga entre horrorosos crujidos.

Desearía que mi voz interna no me acribille con sus argumentos de cordura y sensatez, desearía poder enterrarla para que sean las raíces de los viejos árboles quienes soporten sus lamentos.

Qué tortura!, que calvario es esta cama vacía!,

Qué tortura!, que calvario es esta cama llena de amores superfluos! cuando ella sólo está a la espera de tu regreso.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Somebody to love


Tú que dices ser mi amigo ayúdame a buscar alguien a quien amar, sé creativo y piensa en alguien que calce como un calcetín perfecto al contorno de mi vida.

No necesito de alguien que me idolatre para que al final de cuentas no esté conmigo en los momentos en que necesite compañía, tampoco alguien que me dedique y construya un altar para luego no pensar ni un minuto siquiera en tenerme en su vida como algo más que una foto en la billetera o un recuerdo en la guantera del carro. Búscame alguien que me llame de madrugada sin tener mucho que decir sólo para escuchar mi voz, o búscame alguien que me tome de la mano al caminar, alguien que se le olvide mencionar lo maravillosa que soy pero me lo haga saber con sus acciones.

Ayúdame amigo mío, a encontrar esa persona que me haga perder el raciocinio, que me revuelva el estómago, que me endulce el semblante, que me seque la garganta, que me levante el ánimo, que me congele el pecho, que me haga temblar la piernas, que me convierta en un títere a merced de su voz.

Quiero delirar, quiero recordar lo que es sentir mariposas en el estómago, quiero sonrojarme ante un arrebato de romanticismo, quiero pellizcarme y poder asegurarme de que no es un sueño.

Quiero encontrar a una persona que realmente me extrañe cuando me vaya, a alguien a quien no me cueste creerle sus halagos, a alguien que sea parecido a lo que he soñado.

Amigo ayúdame a encontrarlo, ayúdame a pensar que no estoy pidiendo imposibles, ayúdame por que yo sola no puedo, por que cuando he creido encontrarlo no ha sido cierto, ayúdame a quitarme la idea de que no soy lo suficientemente ideal para alguien, ayúdame a no sentir el yugo que con su peso desgarra la carne y expone el nervio, sensible, a punto de reventar, ayúdame a no sentirme tan vulnerable.